Memoria e Imaginación, por Lic. Eduardo Kinen (concejal y secretario general PJ Esperanza)

MEMORIA E IMAGINACIÓN

Estamos en un momento del país en el cual se observa un cambio en los lineamientos del actual gobierno nacional respecto a los derechos humanos. Si bien este cambio no se ha visto reflejado en medidas oficiales, sí se puede constatar al escuchar opiniones vertidas por algunos funcionarios de turno.

Esta postura no es inocente ni neutral, subyace en ella la idea de debilitar o lisa y llanamente desarticular lo realizado en estos ya más de 33 años de gobiernos democráticos en la búsqueda de memoria verdad y justicia.

En lo que hace estrictamente a la memoria, cuestión a la que en esta semana y específicamente este viernes 24 de marzo nos abocamos, rescato algunos conceptos de San Agustín quien, al preguntarse qué es la memoria, afirmaba que es nuestra capacidad como seres humanos de hacer presente lo pasado. O sea que lo que ya ha sido, lo que fue, lo que sucedió en tiempos más o menos remotos puede volver a hacerse presente en el hoy que estamos viviendo.

Por esta capacidad humana, los hechos que sucedieron en el pasado no se disuelven en la nada ya que lo que ha sido puede ser recuperado y revivido en nuestras conciencias.

Para esta reflexión que estamos haciendo, lo interesante del pensamiento de San Agustín es que además de la memoria nos menciona a la imaginación.

Ella no solo como elucubración o digresión de nuestra mente sino imaginación como posibilidad ya que ella, la capacidad de imaginar, es la facultad que nos permite generar en nuestras conciencias lo que aún no es, lo que todavía no se hizo realidad pero que lo podemos visualizar en nuestras mentes.

De esa forma el ejercicio de la memoria vinculado a lo que podemos imaginar, a lo que podemos concebir para el futuro, nos permite representar posibles escenarios venideros sin perder de vista hechos del pasado.

El repudio a los regímenes dictatoriales, el rechazo a la violencia política y la revisión del pasado (MEMORIA) en pos de la verdad y la justicia, necesariamente tiene que ir de la mano de un compromiso concreto para visualizar y proyectar (IMAGINACIÓN) nuestro futuro como sociedad.

Los golpes de estado que sufrimos en nuestro país dejaron huellas indelebles, especialmente el último. Prevenirlos y evitar su reiteración es responsabilidad de todos, especialmente desde un efectivo y honesto ejercicio de la política.

El pasado nos brinda imprescindibles elementos a ser considerados para diseñar y planificar el futuro, por ello es inescindible su vinculación con la imaginación para seguir profundizando nuestro compromiso social y político, fundamentalmente con los jóvenes, en nuestra permanente búsqueda de una sociedad plural, inclusiva y justa.